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El dinero es un bien importante en nuestras vidas. Nos cuesta trabajo y dedicación conseguirlo. Si bien es cierto que el dinero no compra la felicidad, ayuda a mantener una vida holgada y sin preocupaciones. Si comenzamos a ahorrar dinero en cosas básicas podremos comprar más cosas y darnos otros gustos más exclusivos. Para ahorrar hay que ser disciplinado y llevar cuentas claras. ¿Por qué no comienza por crear un presupuesto de sus ingresos versus sus gastos? Así podrá tener bastante claro cuanto debe pagar, cuando puede gastar y cuanto dinero le quedará para guardar. Cuando sea posible evalué los gastos básicos de su casa: luz, agua, teléfono, televisión por cable, limpieza, trabajos de reparación entre otros. Asimismo puede comenzar a ahorrar disminuyendo el uso de estos. Por ejemplo, si es de día no tiene porque utilizar luz extra. De noche apague las luces de los cuartos en los que no se encuentra trabajando. Además si no está utilizando electrodomésticos, no los mantenga enchufados. Si es temporada de verano y tiene mucho calor utilice un ventilador para refrescarse en vez de conectar el aire acondicionado que jala mucho más electricidad. Si no soporta el calor entonces vaya a pasear al centro comercial, ahí disfrutará de un día agradable de ocio y se mantendrá fresco. Lo mejor de todo es que los que pagarán la cuenta serán otros y no usted. ¿Desea leer un libro, pero no es de sus favoritos? No necesita gastar para ello, simplemente pídaselo prestado a su amigo o vaya a la librería pública. Así podrá culturizarse y no gastará comprando innecesariamente algo que tal vez no le guste más adelante. ¿Este fin de semana le toca ir de excursión y no quiere gastar mucho dinero? Pues no se desilucione. No tiene porque cancelar su viaje. Sólo basta con llevar su propia lonchera: empaque algunas botellas de agua o gaseosa y algunos snacks como papitas, atún, y demás. Eso sí, lleve alimentos no perecibles y si es posible enlatados para que no se le derramen en la mochila. De esta manera no tendrá que invertir dinero en bebida y alimento. Muchas veces comer en restaurantes sale más caro que la gasolina para llegar hasta nuestro destino predilecto. Si le sobra comida del día anterior no tiene porque botarla, empáquela para la ponchera del día siguiente. Seguirá igual de apetitosa que ayer y no tendrá que gastar por gusto. Ir de compras no significa desarrollar un comportamiento compulsivo. No todo lo que ve tiene que llevarlo a casa. Sólo compre lo que verdaderamente necesita y sea útil para usted. Si no puede controlarse entonces prevenga dejando la tarjeta de crédito en casa y lleve sólo efectivo para no arrepentirse luego. Claro que no hay que privarse de nada, excepcionalmente si quiere darse un gusto lo puede hacer. Recuerde que si ahorra durante la semana, el fin de semana tendrá más efectivo para gastar en la discoteca de moda, la tienda más exclusiva y el restaurante más gourmet. Hable menos por teléfono, sobretodo por celular que es aún más caro. ¿Por qué no va a visitar a sus amigos caminando hasta sus casas? Así estará haciendo ejercicio y gastará menos. Las cuentas del mes siguiente se lo demostrarán. Olvídese de ir a los gimnasios más caros de la ciudad. Existen muchas otras maneras de ejercitarse sin gastar. Un ejemplo es correr en el parque o junto al mar: respirará aire puro, tendrá una maravillosa vista y no gastará nada. También puede nadar en la piscina pública. ¿Le gusta sentirse saludable? Deje de fumar. Ya verá como quitando de su presupuesto mensual los cigarillos tendrá mucho más para gastar en otras cosas.Por último queda decir que si realmente se quiere sentir rico, vale la pena contar con todas las cosas que tenemos que el dinero no puede comprar: salud, familia, amigos, amor y mucho más. |