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El cabello, uno de nuestros mayores atractivos naturales, dice mucho de nosotros. El color, la forma, el corte y demás definen nuestro estilo y personalidad. Por ello hay que mantener siempre el cuidado necesario para que esté hermoso todo el día. De acuerdo a tu tipo de cabello utiliza a la hora de ducharte un champú y acondicionador adecuados para tu pelo. Escoge productos que suaves y preferentemente que no contengan detergentes ni sulfatos muy fuertes. Si lavas constantemente tu cabello a diario, utiliza un champú que lo mantenga completamente hidratado. Asimismo, controla el uso del acondicionador pues si te aplicas demasiado puedes maltratar tu cuero cabelludo volviéndolo grasoso. Es más si precisamente tu tipo de cabello es graso debes aplicarte un acondicionador bastante suave y sólo en las puntas; si lo haces por todo el pelo entonces lo único que producirás es más grasa. En cambio si tu tipo de cabello es seco debes utilizar productos que contengan ingredientes como el aceite de coco, esencias de té, jojoba, limón, miel, henna, vinagre de manzana, aceite de romero y silicona. Todas estas sustancias mejorarán la apariencia de tu cabello suavizándolo, hidratándolo y haciéndolo más manejable. Además verás como después de aplicarte estos productos tu cabello se torna más fuerte, sedoso y brilloso. Si deseas cambiarte el color del pelo, la henna es un tinte natural ¿Por qué no la pruebas? Otros productos naturales como el huevo, que contiene lecitina, ayuda a mantener tu pelo hidratado. Con el pelo seco, aplícate un poco de huevo batido y masajea tu cabeza durante unos minutos. Luego cubre tu cabellera con una bolsa plástica por 15 minutos para que el calor intensifique el acondicionamiento. Luego enjuaga tu pelo con agua fría, quitando los restos de la sustancia con champú. Otra excelente alternativa para acondicionar el cabello es el aceite de oliva. Al igual que con el huevo, vierte sobre tu pelo generosamente el producto, mientras masajeas suavemente con la yema de tus dedos el cuero cabelludo. Así ayudarás a que la sangre circule mejor. Deja actuar al aceite por 10 minutos, luego date una ducha y elimina los restos de grasa. Debes tener en cuenta que el cabello mojado es mucho más frágil que cuando está seco. Por ello a la hora de secarte el pelo con la toalla hazlo delicadamente para no romper las hebras. Asimismo cuando te peines hazlo con cuidado para que no maltrates las raíces. Debes utilizar cepillos hechos en base a cerdas animales. Intenta no utilizar muy seguido la secadora pues maltrata muchísimo al cabello, resecándolo y abriendo las puntas. Esto se debe al contacto del intenso calor con el pelo. En todo caso si es inevitable, entonces trata de secar primer tu cabello con la toalla hasta que esté semi-seco y cúbrete la cabeza con un acondicionador para protegerlo del intenso y dañino calor. Otros procesos que maltratan el cabello son los tintes, las permanentes, las iluminaciones y los laciados, pues para realizarlos se utilizan productos muy fuertes. No lo hagas muy seguido, una vez por mes bastará. Si es verano y vas a ir a la piscina entonces evita dañar tu pelo utilizando un gorro o un acondicionamiento profundo antes de lanzarte a nadar. El cloro desinfectante de las piscinas contiene químicos letales para el cuero cabelludo. Por último es importante que sepas que las orquillas son prevenibles pero no reparables. Cortarlas es la única solución para eliminarlas. Esperemos que estos consejos te hayan ayudado, ahora que ya los sabes ponlos en uso. |