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El asma es una condición crónica del pulmón muy común y ocurre cuando nuestras vías respiratorias se estrechan a causa de una inflamación producto de la dificultad al
El asma es una condición crónica del pulmón muy común y ocurre cuando nuestras vías respiratorias se estrechan a causa de una inflamación producto de la dificultad al respirar. Aún no se conocen las causas de esta enfermedad, lo que sí se sabe es que no es contagioso. Durante los ataques de asma, que según comenta la gente que lo padece suelen ser bastante incómodos, los tubos y músculos bronquiales se inflaman y se tensan, generando más flema de lo normal, lo cual ocasiona que las vías respiratorias se cierren y comencemos a sentir la sensación de asfixia. Cuando por fin hacemos el intento de respirar con fuerza y romper la barrera que impide la inhalación, el flujo de aire entra con fuerza produciendo un sonido a manera de silbido desde los bronquios. Los síntomas asmáticos se pueden presentar de distintas maneras: sensación de presión sobre el pecho, dificultad al respirar, inhalaciones extremadamente cortas y rápidas, respiraciones fuertes y con silbidos y vértigos o mareos. En casos extremos cuando el ataque es sumamente intenso, los labios pueden ponerse azules, el pulso se acelera y la sudoración toma lugar. Si le ocurre esto, relájese, respire lentamente que pasará. Lo peor es asustarse pues la respiración se acelera más así como su pulso y pueden generar una hiperventilación que desencadenará mareos o desmayos. El asma puede ser leve o amenazador dependiendo de cada persona. Cuando el asma se presenta de manera suave, sólo sentirá que su respiración se hace más lenta y en momentos se presentará la tos como una reacción. Usualmente existen tratamientos y técnicas para apaciguar esta enfermedad. En casos extremos, es necesario pedir ayuda médica cuando el ataque persiste por más de 10 minutos. Normalmente el asma está relacionado con las alergias, sin embargo, existen excepciones como en todo, y hay gente con asma que no presenta alergia alguna. Hay que tener especial cuidado si es que tenemos alergias (por ejemplo al polvo) pues estas generan mayor sensibilidad en las vías respiratorias y puede iniciar un ataque. Los asmáticos son más vulnerables a sufrir de problemas gástricos y estomacales a través de los cuales los ácidos del estómago suben al esófago y producen síntomas de asma. Para prevenir este problema deje de comer o beber varias horas antes de irse a dormer. También es bastante ayuda dormir con una posición semi-sentada, con la cabeza más elevada que el cuerpo. Si bien es cierto que el asma suele iniciarse durante la niñez, también puede empezar en edades más avanzadas. Es muy probable que si los padres de un niño tienen alergias o sufren de asma, éste herede los mismos síntomas. Como ya hemos explicado, si usted no ha tenido asma de pequeño no significa que no pueda surgir el día de hoy. Hay que tener especial cuidado si hemos tenido pulmonía o bronquitis pues si no es bien curada puede generar una constante asma. Los medicamentos para el asma pueden ser tomados vía oral como las tabletas y pastillas o de manera de inhaladores que son más útiles y aliviadores. La función de los broncodilatadores es relajar los músculos que rodean las vías respiratorias y reducen la inflamación que produce el asma. Para terminar le damos a continuación una lista de cosas que debe mantener alejado de sí para evitar los ataques de asma: polen de las flores, polvo, plumas, felpas, peluches, comidas con monosodio, nueces, naranjas, pescados, líquidos helados, cigarrillos, desodorantes en spray, perfumes muy fuertes, humos, gases y insecticidas. Asimismo intente no tener impresiones muy fuertes, emociones intensas como el llanto, la molestia, la ansiedad y la felicidad extrema puede desencadenar un ataque. Evite también cambios extremos de temperatura en el clima, aléjese de aires acondicionados y ambientes. Como dato curioso el asma en las mujeres es más propenso a presentarse durante el período menstrual. |